ESCUCHA ACTIVAMENTE PARA DESARROLLAR TU EMPATÍA

Como ya sabéis la empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona, de entender lo que siente y lo que puede llegar a pensar.

La empatía es una habilidad básica en las relaciones interpersonales. Como seres humanos nacemos con esta capacidad y con el tiempo la vamos desarrollando.

¿Y cómo la desarrollamos? Empezaremos por escuchar activamente, se trata de poner atención plena en todo lo que la otra persona nos está expresando, percibir no sólo sus palabras, sino también sus pensamientos, sentimientos, ideas, creencias… Cuando la otra persona hable estaremos en silencio y aprenderemos a no juzgar. Cuando conversamos tendemos a diagnosticar los problemas que nos plantean, creemos saber qué genera ese problema y cuál es la solución. Tengo un pensamiento continuo sobre lo que yo opino, lo que veo lógico y como yo percibo la realidad. De esta manera, estoy en un estado “enmimismado”, sin percibir la realidad y opinión de la otra persona.

Ponlo en práctica, intenta al menos por un día, escuchar sin juzgar, poniendo atención plena en lo que la persona te dice y te transmite. Así desarrollarás tu empatía.

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¿QUÉ CONCEPTO TENGO SOBRE MÍ MISMO?

El autoconcepto es la imagen que tengo sobre mí mismo y la capacidad de “autorreconocerme”. No es algo innato, es fruto de nuestras experiencias y la imagen percibida o proyectada de los demás.

Probablemente la valoración sobre mí mismo, varíe en función del contexto en el que me encuentre, es decir, el rol que adopte: con mi familia, en el ámbito laboral, con los amigos, con mi pareja… Y nos demos cuenta de que nos comportamos de forma distinta. En ocasiones nuestro comportamiento se ve afectado por lo que la gente espera de nosotros, y en otras nos sentimos más libres y somos nosotros mismos.

Existen tres niveles de autoconcepto:

  1. Nivel Cognitivo: Lo que pensamos de nosotros mismos. Nuestras ideas, opiniones, valores, creencias, la percepción y cómo procesamos la información exterior.
  1. Nivel Emocional: Cómo nos sentimos con nosotros mismos. La valoración sobre lo “agradable” y “desagradable” de nuestra personalidad. 
  1. Nivel Conductual: Decisión de llevar a cabo un comportamiento. Lo que decidimos en función de lo que creemos (de nuestras creencias). Ejemplo: me pongo en contacto continuamente con mis amigos porque para mí la amistad es importante.

El autoconcepto es variable. Nuestras experiencias, nuestras creencias y valores cambian, por ello, es posible que el concepto que tenemos de nosotros mismos también cambie. ¿Tienes la misma visión de ti mismo hoy que hace diez años? Es importante reflexionar sobre cómo nos percibimos a nosotros mismos y preguntarse si es así como queremos vernos. No se trata simplemente de unas cualidades físicas, engloba nuestras aptitudes, nuestras motivaciones, nuestros valores, etc.

Realizar un primer “escáner” de nosotros mismos servirá para entender mejor nuestro comportamiento.

EMPRENDER CUESTIÓN DE ACTITUD

Es posible que uno de tus objetivos este año sea emprender un negocio, hace tiempo que te lo planteas y quizás ha llegado el momento. Son muchos los factores a tener en cuenta a la hora de iniciar un negocio, pero tenemos claro que lo más necesario es la ACTITUD. Y… ¿Qué actitudes son necesarias para un emprendedor? Aquí te dejamos algunas de las más básicas.

  • MOTIVACIÓN: ¿Me motiva la idea? Tanto la idea de negocio como el objetivo del mismo, debe apasionarme. Creer en ello y luchar hasta el final es clave para poder empezar.
  • PERSEVERANCIA: ¿Estoy dispuesto/a a luchar hasta conseguirlo? No será un camino fácil, debo poner todo mi empeño y no desistir hasta lograrlo.
  • CONVINCENTE: ¿Creo en ello? Creer en lo que voy a ofrecer de forma contundente y con seguridad. Seguramente tendré que convencer a clientes y proveedores. Yo soy la primera persona que debe creer en el negocio.
  • ADAPTABILIDAD: ¿Soy una persona flexible? Es posible que no todo salga como tenía planeado durante el modelo de negocio y que tenga que adaptarme a los cambios que se producen en la sociedad, si tengo una mente abierta y flexible la adaptación será más fácil.
  • COMUNICACIÓN: ¿Tengo habilidades comunicativas? Ésta será continua, la que tendré conmigo mismo y la que tendré con los demás. Cuanto más desarrollada tenga la habilidad de comunicar más fácil me resultará lograr los objetivos marcados.
  • ASERTIVIDAD: ¿Sé expresarme? Tener claros tus derechos y obligaciones, saber decir que no, saber transmitir y expresar lo que siento y quiero, teniendo en cuenta la opinión de los demás.
  • PACIENCIA: ¿Dónde está mi límite? Arrancar un negocio no son dos días, requiere ser paciente y constante. Las gestiones, controlar todas las variables, la burocracia, la inversión, el riesgo, el estrés… ¡No podrán conmigo!

Si vas a ser un emprendedor. ¿Tienes estas actitudes?

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